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domingo, 4 de diciembre de 2011

046. Todo arde.

Busqué el antídoto contra tu veneno. Recé a tu dios para que me librase de esta carga. Me desplacé hasta lugares desconocidos para gritar hasta quedarme sin voz que quería volver a ser libre. Caí extasiada sobre la hierba mojada, bajo la mirada atenta de seres ocultos en la noche. Recogí piedras por el camino que luego tiré con rabia a la nada. Quemé tus fotos, me bebí el pasado cargado y con mucho hielo como anestesia contra el dolor. Desaprendí a escribir tu nombre y a pronunciarte. Te destripaba, consciente, en mente y te resucitaba en sueños, noche tras noche.

Ni la gente más sabia a la que he pedido consejo me ha podido ayudar. Ni los borrachos de los bares. Nadie sabe como puedo hacer. Nadie sabe darme la clave, el momento o el lugar.

Mientras tanto me quemo entre pitillos mal apagados y alcohol. Todo arde sin ningún control.

sábado, 19 de noviembre de 2011

045. Crímenes perfectos, cuando la noche golpea el corazón.

Y lo que nunca debió haber sucedido sucedió. Y quien nunca te tuvo que importar te importó. Y la canción más triste que podía sonar sonó. Y el mundo se rompió y los pedazos se te acabaron clavando en lo más profundo del alma, y las heridas, aún abiertas, escuecen sin que puedas hacer nada por evitarlo.

Los sueños son inciertos. Y las realidades demasiado dolorosas.

Y me girarás la cara al vernos. Y las lágrimas me encharcarán los ojos, una vez más, en medio de tanta gente. Y volveré a sentirme pequeña, volveré a echarme la culpa, porque esa siempre ha sido mía. Y me subiré en unos tacones que al menos me levanten un palmo del suelo e iré en la busca de alguien que sepa que no me va a partir, que ocupe mi cama pero jamás mi corazón. Pensaré que eres tu al cerrar los ojos, al sentir su cuerpo bajo las yemas de mis dedos, pero no saltarán chispas y la fantasía se desvanecerá, igual que tu, igual que todo.

Y me mataste tan rápido que no tuve ni tiempo de ver el puñal. Crímenes perfectos, cuando la noche golpea el corazón.

viernes, 28 de octubre de 2011

044. Comentan que...

No siempre salen las cosas como se imaginan. No siempre aparece la persona a la que esperas. Miradas desubicadas atentas a cualquier movimiento, esperando cualquier señal que delate su presencia. Señales que no llegan. Resignación. Mirar hacia otro lado y sacar la coraza.

No puedo evitarlo. No puedo decir que dejaré de soñar algún día. No puedo aseguraros que algún día dejará de doler. Que la herida se habrá curado.

Y hago todo lo que está en mi mano, pero parece ser que no es suficiente. Que soy muy niña como para implicarme en esta batalla con alguna posibilidad de éxito.